Región de Coquimbo

Servicio Nacional del Patrimonio Cultural destaca trayectoria de funcionarios

Servicio Nacional Del Patrimonio Cultural; Región de Coquimbo; Museo Gabriela Mistral de Vicuña; Museo Arqueológico de La Serena; Museo del Limarí de Ovalle; Coordinación Regional de Bibliotecas Públicas;

En el marco del aniversario del servicio dependiente del Ministerio de las Culturas las Artes y el Patrimonio se destacan las historias laborales de siete funcionarios que cumplen cuarenta o más años en la institución.

19/11/2020

Fuente: Biblioteca Regional Gabriela Mistral

Servicio Nacional Del Patrimonio Cultural; Región de Coquimbo; Museo Gabriela Mistral de Vicuña; Museo Arqueológico de La Serena; Museo del Limarí de Ovalle; Coordinación Regional de Bibliotecas Públicas;

La tarea de impulsar y preservar el patrimonio cultural en sus más diversas formas siempre es una labor compleja. Quienes mejor lo saben son aquellos que han cumplido cuarenta años de servicio en las unidades del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural en la Región de Coquimbo.

En este contexto, se ha querido destacar a siete funcionarios pertenecientes al Museo Gabriela Mistral de Vicuña, Museo Arqueológico de La Serena, Museo del Limarí de Ovalle y Coordinación Regional de Bibliotecas Públicas.

Sus historias de vida laboral han formado el presente de estas unidades que, a pesar de las dificultades de un año marcado por la emergencia sanitaria, han sabido reinventarse para continuar aportando a preservar y promover el patrimonio cultural.

Para la Directora Regional (s) del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural en Coquimbo "en este periodo, hemos podido constatar el arraigo que tiene nuestra institución en las personas y ello se debe no solo a sus colecciones y las experiencias culturales que ofrecemos, sino que principalmente a las personas que le dan vida". Por este motivo, "queremos reconocer el la labor de quienes durante sus más de 40 años de servicio han recibido a miles de personas, enseñándoles sobre el patrimonio de la región, despertando el gusto por la lectura y dándoles la acogida necesaria para que se sientan en su propia casa. Su trabajo es parte de la memoria de nuestro servicio y se encuentra en el corazón de la comunidad."

De Gabriela Mistral a la lectura

Muchos de ellos llegaron cuando estas unidades daban sus primeros pasos en la región intentando acercarse a las comunidades para motivarlas a preservar del legado de sus antepasados, a través del arte y la lectura.

Uno de ellos es Segundo Ramos quien se incorporó con solo 21 años de edad al Museo Gabriela Mistral de Vicuña y actualmente cuenta con 43 años de servicio. En este tiempo se ha destacado por el cuidado del jardín dedicado a la poeta elquina y la atención que ha brindado a los miles de visitantes que año a año recibe el espacio. Ha sido testigo de las transformaciones del museo y su colección, recordando con admiración a sus compañeros que han partido.

Siguiendo en la provincia de Elqui, Patricio Cisternas es un ejemplo claro de la vocación de servicio, iniciando sus primeros pasos como servidor público en la administración de la Biblioteca Alonso de Ercilla y Zúñiga de La Serena, el año 1978. Dos años más tarde, formaría parte de la Coordinación Regional de Bibliotecas Públicas de la ex Dibam, hoy Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, para luego impulsar el desarrollo de funcionarios a través de la creación de ANFUDIBAM (hoy ANFUPATRIMONIO) y de ANEF.

De su amplia trayectoria destaca su gestión en el mejoramiento de la red de Bibliotecas Públicas de la región y su trabajo directo con funcionarios y funcionarias de las distintas unidades regionales. A sus 64 años reconoce que su labor significa "toda una vida" y que le permitió ser quien es, encontrarse a sí mismo y conocer gente de Arica a Magallanes. Experiencias que le sirvieron para valorar la importancia del trabajo en equipo, la solidaridad, la organización entre funcionarios y la amistad desde la Coordinación Regional de Bibliotecas Públicas.

Recuperación del legado arqueológico y la memoria regional

Desde el centro de la ciudad colonial, en el Museo Arqueológico de La Serena y en el Museo Histórico Regional, se reconocen a tres funcionarios por su una amplia trayectoria e importantes aportes para la preservación, estudio y divulgación del patrimonio arqueológico y la memoria cultural de la región de Coquimbo, fomentando, además, el conocimiento y difusión de la diversidad histórica regional.

Rodrigo Iribarren, escritor, investigador y profesor de Historia y Geografía de la Universidad de Chile posee una vasta trayectoria en la ex Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos. Participó como coordinador de la Comisión Asesora de Monumentos Nacionales en la región, fue Director del Museo Gabriela Mistral en Vicuña durante 21 años. También dirigió el Museo del Limarí en Ovalle y actualmente es Director del Museo Histórico Regional Presidente Gabriel González Videla de La Serena.

Oscar Hauyón, quien fue su compañero de trabajo en el Museo Gabriela Mistral de Vicuña, recuerda que Rodrigo lo recibió como visitante cuando era niño en la puerta del Museo del Limarí. Lo describe como como una persona rigurosa en su trabajo, pero al mismo tiempo con la sonrisa a flor de labios. Reconocido impulsor del rescate y preservación del patrimonio inmaterial de la región a través de la gestión directa con los actores artísticos y patrimoniales del territorio.

De su vasta trayectoria, destaca su gestión en el recibimiento de cartas, libros y pertenencias de Gabriela Mistral desde Estados Unidos en el año 2010, enriqueciendo la exposición permanente de la Premio Nobel de Literatura. Ha participado como director e investigador en diversas iniciativas audiovisuales sobre la memoria oral regional, tales como "Lo que no te han Contado. Memorias e Idiosincrasia de Vicuña", "Vendré Olvidada o Amada, Tal Como Dios Me Hizo", "Agua Negra, Historias de un Camino" o "Estación de Coquimbo y Maestranza de Ovalle".

Por su parte, Ángel Durán, titulado Arqueólogo de la Universidad de Chile, ingresó como funcionario del entonces DIBAM al Museo Regional de Atacama en Copiapó en 1980, desde ese momento, se desempeñó como arqueólogo en investigaciones del Museo Regional de Antofagasta y Arqueológico de La Serena, asumiendo en este último su dirección en el año 2014.

Desde el ámbito del saber arqueológico, se ha interesado en las distintas culturas periféricas al centro andino, como Cultura Copiapó, Molle, Diaguita o Ánima. Por ser un habitante de puerto, ha centrado sus esfuerzos en el estudio y la divulgación de los pueblos costeros y sus formas de vida. Junto a esto, ha ejercido la docencia en universidades, institutos profesionales y educación vespertina. En todas estas responsabilidades destaca por su interés en la filosofía, los pueblos originarios y las distintas corrientes de pensamiento.

Ángel es reconocido entre sus pares por su personalidad analítica y asertiva, destaca en él su compromiso, profesionalismo y sincera preocupación por el bienestar de sus equipos de trabajo, actitudes que han sido la tónica durante toda su carrera laboral.

También destacamos a Luis Toro quien ingresó al Museo Arqueológico el año 1980. Antes de eso se desempeñó como funcionario en la Biblioteca Pública Alonso de Ercilla en La Serena. A lo largo de estas cuatro décadas, Luis se ha dedicado a la atención directa del público, al resguardo y cuidado del edificio y también a la organización gremial por varios periodos. Se destacó, además, como ayudante de campo en salidas a terreno de investigación arqueológica, haciendo prospección, levantamiento topográfico, registro fotográfico, entre otras labores fundamentales para el reconocimiento del territorio y su cultura.

De trato respetuoso y carácter afable, se ha caracterizado como un trabajador responsable, comprometido con la labor institucional y siempre preocupado del bienestar de sus compañeros. En incontables oportunidades ha aportado en el montaje de exposiciones y a la instalación de piezas museográficas, labor por la que ha sido reconocido por distintas autoridades y que, según sus propias palabras, le ha generado sus "mayores satisfacciones personales como trabajador".

Actualmente, es el encargado de informaciones y del recibimiento de visitantes, donde siempre se le ve con una amplia sonrisa y una cariñosa dedicación.

Acompañando los inicios del Museo del Limarí

Más al interior en la provincia del Limarí, Raúl Araya es otro símbolo de vocación. Actualmente es administrativo del Museo del Limarí y cuenta que su vinculación con el museo inicia cuando tenía 14 años, precisamente acompañando a uno de sus fundadores, Julio Brussain Campino , cuando esta unidad dependía de lo que fuera la Sociedad Arqueológica de Ovalle. Más tarde con 20 años vive el traspaso de esta unidad comunitaria al Estado bajo la administración de la ex DIBAM, hoy Servicio Nacional del Patrimonio Cultural.

Para su compañero de trabajo Rodrigo Araya Elorza, Raúl ha sido "el alma del Museo del Limarí". Ha recibido varias anotaciones de mérito, entre las que podemos destacar su participación en la de comités de higiene y seguridad, del cual es el encargado en la institución. También ha sido instructor en los equipos de Biblioredes en 2012 en el marco de apoyo que realizó el museo, entre otras destacadas funciones. Igualmente, ha sido proactivo en capacitarse y ha logrado aprender e instruir a otros "para que no dependan de una persona y los hagan por sí mismos", según dice.

Curiosamente en el Museo del Limarí también se encuentra junto a Raúl otro funcionario destacado con más de 40 años de servicio. Es el caso de Guillermo Villar, encargado del depósito de colecciones. Se inició en la década de 1980 siendo muy joven. Recuerda que ingresó al servicio el 17 de julio de 1980, egresado de electromecánica de la Escuela Industrial de Ovalle y esperando insertarse laboralmente en la Maestranza de Ferrocarriles del Estado de Ovalle o en la minería. En dicha ocasión, recuerda su entrevista con el profesor Rodrigo Iribarren. Al respecto Iribarren explica años más tarde: "Guillermo tenía una personalidad que hacía muy fácil trabajar con él… ha sido muy parejo… destacaría su habilidad manual y creatividad que lo llevó a ser muy buen alumno del Centro Nacional de Conservación y Restauración, CNCR".

Al igual que Raúl, ha tenido varias anotaciones de mérito logrando capacitarse en diversos periodos, lo que le ha permitido conocer muy bien la colección, apoyar a los investigadores e investigadoras que han asistido al museo, atender a estudiantes, niños y niñas de jardines infantiles, impulsando las primeras experiencias de lo que hoy es el exitoso convenio que mantiene el museo con JUNJI "Mi patrimonio", siendo una pieza clave de esa unidad.

Gracias a las experiencias de destacados funcionarios del Elqui y Limarí a través de estos años, es importante valorar y reconocer su entrega y compromiso valorando profundamente su esfuerzo por proteger y propiciar el acervo cultural que alberga hoy el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural en la Región de Coquimbo.

Fotografía 1: Raúl Araya (Museo del Limarí).

Fotografía 2: Patricio Cisternas (Biblioteca de Las Compañías, 2005).

Fotografía 3: Guillermo Villar (Museo del Limarí).

Servicio Nacional Del Patrimonio Cultural; Región de Coquimbo; Museo Gabriela Mistral de Vicuña; Museo Arqueológico de La Serena; Museo del Limarí de Ovalle; Coordinación Regional de Bibliotecas Públicas;

Recursos adicionales

Servicio Nacional Del Patrimonio Cultural; Región de Coquimbo; Museo Gabriela Mistral de Vicuña; Museo Arqueológico de La Serena; Museo del Limarí de Ovalle; Coordinación Regional de Bibliotecas Públicas;
Servicio Nacional Del Patrimonio Cultural; Región de Coquimbo; Museo Gabriela Mistral de Vicuña; Museo Arqueológico de La Serena; Museo del Limarí de Ovalle; Coordinación Regional de Bibliotecas Públicas;
readspeaker